Enero 2026
Primera lectura publicada. El archivo abre con precios y con la distancia entre el índice y el bolsillo. El tono queda fijado: método a la vista, sin cifra inventada.
Oficio
Herviqua es un proyecto de una sola persona, empezado en 2026. El método está a la vista a propósito: de dónde salen los datos, qué no hago, cómo corrijo y cómo se financia el sitio. Si el procedimiento no te cierra, el resto del archivo tampoco debería.
Buenos Aires · Una persona · Sin publicidad de activos
Los números que cito salen de organismos que producen estadísticas públicas: INDEC, BCRA y Ministerio de Economía. Cuando un recorte sectorial ayuda —una cámara, una bolsa—, lo nombro como contexto y dejo claro que no reemplaza al cuadro oficial. No hipervinculo esos sitios: el lector puede buscar el informe por el título y la fecha. Prefiero que la fuente se identifique por el nombre del organismo, no por un enlace que envejece.
No uso como ancla las estimaciones de consultoras privadas para “corregir” al INDEC. Pueden existir, y el debate sobre calidad estadística es legítimo, pero este proyecto no arma un índice paralelo ni un ranking de verosimilitud. Si hay una crítica metodológica, la escribo sobre el diseño del indicador oficial —canasta, cobertura, rezago—, no sobre un número alternativo que yo no produzco. Inventar una cifra de coyuntura para parecer actualizado sería exactamente lo que me propuse no hacer.
Hago lecturas de series públicas: explico el objeto, el calendario y las trampas de interpretación. No recomiendo activos. No doy precios objetivo. No publico pronósticos cerrados de inflación, de tipo de cambio ni de actividad. Si una frase se puede leer como “esto va a pasar”, la reescribo. El cierre de cada lectura es una duda, no una orden.
Tampoco armo carteras, ni respondo “¿conviene un plazo fijo?”, ni digo en qué moneda guardar el aguinaldo. Eso sería asesoramiento, y este sitio no lo es. El aviso no es un pie de página para cumplir: es el borde del oficio. Puedo mirar un cuadro que no te cierra y decirte cómo está construido. No puedo —ni voy a— convertirlo en una decisión tuya de ahorro. Si la consulta pide eso, lo digo en el primer párrafo de la respuesta.
Si me equivoco en una atribución, en una definición o en el recorte temporal, corrijo el texto y dejo una nota visible con la fecha de la enmienda. No reescribo en silencio para que el archivo “quede limpio”. El archivo tiene que mostrar el cambio, igual que una serie revisada. Si el organismo publica una corrección de su propio cuadro, actualizo la lectura con la misma lógica: marca y fecha, no un reemplazo invisible.
Las correcciones se pueden señalar por correo, a hello@herviqua.info. No pido un tono especial. Con el enlace a la lectura, el párrafo y la fuente alcanza. Si la observación es correcta, la incorporo. Si no lo es, explico por qué dejé el texto como estaba. El criterio no es ganar la discusión: es que el lector vea el estado del texto.
Herviqua no publica publicidad de productos financieros, ni notas patrocinadas sobre colocaciones, ni “informes” pagados por un emisor. El sitio se sostiene de forma independiente, sin un equipo comercial. Eso limita el ritmo —una lectura por semana, fichas que se actualizan cuando cambia el método, no cuando cambia el titular— y también limita las tentaciones. Si en el futuro hubiera una forma de sostenimiento, se va a declarar acá, en esta misma sección, con fecha.
El alojamiento web lo provee un proveedor comercial externo. Eso no implica un acuerdo editorial. Los datos de contacto son los de la oficina en Av. Córdoba 1345, Piso 7, Oficina 12, C1055AAD, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. No hay un número de registro tributario exhibido en el sitio porque este texto no es una pieza de marketing institucional: es la descripción de un proyecto de lectura.
Podés citar un párrafo con crédito a Herviqua, enlace a la lectura y fecha de consulta. Los gráficos que yo arme a partir de series públicas se pueden reutilizar con la misma regla, más la mención del organismo que produce el dato. No reutilices un gráfico como si el número fuera mío: el número es del INDEC, del BCRA o del Ministerio de Economía. Yo pongo el recorte y el comentario.
No autorizo a presentar una cita como respaldo de una recomendación de inversión, ni a recortar una duda hasta que parezca un pronóstico. Si un medio quiere una entrevista o una cita extendida, el canal es el formulario de contacto, tema “Prensa y citas”. Respondo en el horario de la oficina, de lunes a viernes, 9:30 a 18:00 (GMT-3), y priorizo el correo sobre el teléfono.
Todo lo que hay acá empezó en 2026. No hay una biografía anterior que exhibir. Estas son las marcas del primer cuatrimestre.
Primera lectura publicada. El archivo abre con precios y con la distancia entre el índice y el bolsillo. El tono queda fijado: método a la vista, sin cifra inventada.
Salen las fichas de indicadores. Misma plantilla para ocho series, para no cambiar las reglas según el dato sea más o menos cómodo.
Empieza el boletín semanal. Una lectura por correo, sin promociones de activos y sin reventa de la base.
Abro la sección de consultas: respondo sobre fuentes y lecturas. Sigo sin responder sobre ahorros personales.
Buenos Aires no es un adorno de marca. Es el huso horario del calendario oficial y el lugar desde el que abro los PDF. El microcentro no reemplaza al cuadro, pero explica por qué el reloj del sitio es GMT-3.
El procedimiento se corrige igual que una lectura: con fecha y a la vista. Escribime. No voy a llenar el agujero con un pronóstico para que “quede completo”.
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